Transitando el camino de la usabilidad

Transitando el camino de la usabilidad

Hace unos días estaba en la peluquería, en esas tardes eternas, en la que prácticamente sólo las mujeres entendemos por qué demoramos tanto, cuando escucho una conversación: “Qué tengo que apretar para que funcione el secarropa? Soy negada para estas cosas”, a lo que la otra persona le contesta con poca paciencia, “son todos iguales, lo que pasa es que no le prestas atención, luego que aprendes como funciona una, aprendes todas”. Yo observaba la cara de frustración de la persona que había llegado en busca de ayuda y pensaba lo mismo. Tengo una lava secarropa en casa y no logro hasta el día de hoy saber cuál programa es para que cosa y todas las veces tengo que volver a revisar el manual. Enseguida recordé el libro de Norman, “La sicología de los objetos cotidianos”, que incluso menciona un ejemplo similar y trata de explicarnos con mucha claridad: “los objetos bien diseñados son fáciles de usar”. Al usarlos, generan sensaciones y emociones que pueden ser positivas o negativas y cuando hablamos de esto, es que comienza a vislumbrarse el término de Experiencia de Usuario.  Siempre hay una experiencia cuando interactuamos o usamos algún objeto. Podemos diseñarla o puede ser simplemente un accidente.

Sin querer entrar en todo lo que se puede hacer en este campo, primero, porque no soy una experta y luego porque no es el objetivo de este envío, sí me gustaría reflexionar sobre qué podemos hacer para comenzar a considerar la experiencia de usuario como equipo y luego para que nuestros clientes no lo vean como algo accesorio sino como realmente la forma de desarrollar o mejorar sus productos.
Está instalada la idea que la experiencia de usuario es algo de lo que se ocupa el diseñador, el área de diseño o en el mejor de los casos y dependiendo de la madurez de cada empresa, el área de UX. Pero cuando estamos comenzando por estos caminos y no somos expertos, hay algo que mínimamente debería ser responsabilidad de todo el equipo: la usabilidad. Y digo mínimamente, porque no es lo mismo usabilidad que experiencia de usuario. La usabilidad se debería de ver como algo mucho más concreto, más reducido.

Simplemente se refiere a si el usuario ha podido alcanzar el objetivo concreto que se había marcado. La experiencia de usuario es un concepto global que abarca todos los aspectos de la experiencia al interactuar con el producto. Como desarrolladores, líderes de equipo, tenemos la obligación de pensar cuando estamos creando una solución en la persona que lo va a usar. Tendemos a imaginar que el usuario va a llegar a nuestra aplicación, sitio, etc., porque es lindo. Pero no es así, llegan porque necesitan algo que nuestra aplicación tiene que solucionar, así que no alcanza con que sea lindo para nosotros. Acá podemos valernos de herramientas muy sencillas como puede ser tener un conjunto de heurísticas que nos ayuden a validar lo que estamos diseñando y al menos van a ayudar a dar ese paso inicial, a introducir la idea en el equipo. Con este simple paso, rápido y económico, tengo una evaluación que me va a permitir medir la usabilidad cuantitativamente y luego comparar. Por ejemplo: si ya tenemos una pantalla de login, que sabemos que tiene una buena conversión, ¿Por qué la vamos a crear cada vez? Sabemos cuáles son las características que debe de tener una pantalla de login, entonces validemos que lo estamos tomando en cuenta. También podemos valernos de patrones de diseño, soluciones conocidas para problemas conocidos y recurrentes, si ya fueron probadas y validadas. En resumen, no tomemos de excusa que es caro o que no se puede aplicar porque el cliente ya nos dijo lo que quería. Podemos aportar desde nuestro lugar para mejorar considerablemente la experiencia que va a vivir el usuario cuando se enfrente a nuestra solución.

El otro punto es el cliente. Qué pasa cuando llegamos a un cliente y nos dice: “Esto es lo que hay que hacer, quiero una solución, con tres pantallas, etc., etc., etc“. Pero por favor ¿que sea usable?, ¿Cómo mostrarle al cliente, que tenemos que explorar como debemos hacerlo y que hay un proceso para hacerlo?

Primero tenemos que ser conscientes, que no todos los clientes pueden implementar el proceso, por distintas circunstancias, ya sea de presupuesto, por políticas internas, etc., y que es otro tema hacer que esas cosas cambien. Segundo, intentar comenzar siempre por algo pequeño que muestre resultados y sobre todo sea acotado. Educar al cliente en que la Experiencia de usuario es cuantificable, medible y el objetivo es hacer un producto más sencillo y agradable de usar, tomando en cuenta al negocio y la tecnología. Si decidimos diseñar la experiencia de usuario, se abre un abanico grande de temas que hoy escuchamos bastante: diseño de interacción, especificaciones funcionales, diseño de información, arquitectura de la información, diseño de interfaz, diseño de visual. Todas áreas que debemos contemplar al hablar de experiencia de usuario y todas muy diferentes.

Por último, les dejo una frase de Steve Jobs, que es un buen inicio de cómo pensar sobre el diseño y un buen final para esta entrega: “El diseño no es sólo lo que se ve o lo que se siente. Diseño es cómo funciona”.

#Usabilidad #ExperienciadeUsuario #UX #Business

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